Tal y como fue anunciado el discurso institucional lo ha pronunciado la escritora, autora y profesora linense Carmen Gil, Medalla de Oro al Mérito en la Educación en Andalucía 2011. En su discurso ha indicado lo siguiente: Buenos días a todos. Estoy encantada de estar hoy aquí con vosotros, celebrando el aniversario de La Línea. Bueno, encantada y confieso que también un poco nerviosa, porque los actos solemnes me intimidan y tengo una inclinación natural a poner el mundo en zapatillas. En mis encuentros con lectores estoy acostumbrada a tener una audiencia numerosa. Eso sí, me llega normalmente por el codo, da botes en la silla y sonríe todo el rato. Es un público sincero y espontáneo. Aunque no creáis que fácil. ¡Nada más lejos! Es agradecido, pero implacable. Si le gusta lo ofreces, se entrega. Si no, te lo hace saber con creces. Hoy, si me lo permitís, voy a dirigirme a ese niño que dicen que todos llevamos dentro. Últimamente los discursos son sombríos, están cargados de pesimismo y nos roban la ilusión. Me encantaría intentar, con el mío, arrancaros alguna sonrisa. ¡A ver si lo consigo! Quiero empezar dando las gracias de corazón a quienes han pensado en mí para envolver este día con palabras. Palabras para todos los linenses, pero que me gustaría, si no os importa, dedicar a mi madre. Ella me ha transmitido el cariño por esta tierra, el orgullo de pertenecer a ella y las ganas de pregonarlo por el mundo. “Que no se te olvide decir que eres de La Línea”, me pide siempre que se entera de que van a entrevistarme. Ya sabéis que los enseñantes medimos el tiempo por cursos, y este ha sido muy especial para mí, ha sido un curso de distinciones inesperadas, de emociones intensas, de tocar las nubes con las puntas de los dedos… Y hace una semana, como la guinda que corona